miércoles, 29 de julio de 2015

Líneas De Fractura


Me descubro desnudo ante ti, mi dios, mi juez, mi verdugo, sin dobleces, sin mentiras, sin escudos. Y no puedo negarte mis pecados, mis males... Te miro, piedra egregia, sin fallos, sin miedos, y cualquiera de tus lados son esquirlas, alambres electrificados. Todas mis palabras serán esquivadas, estoy perdido, estoy perdiendo, porque allá donde falle habrá un calambre de vuelta; no puedo ganar con quien no tiene nada que perder. Así, pluma en mano, me defiendo contra el fuego de tu disparo, todavía hiriente en mi memoria, entrañas revueltas y olor a hierro, rezongándote con mis simplezas y con mis sueños. Así, con el humo de la derrota me defiendo, sin herir, buscando el agujero, alejándome de la muerte y acercándome a la profundidad de la glotis. Femenino, alocado, niño, meto en un bote de espárragos mi odio, tu pasado, tus deseos, mi vergüenza, mis pulmones, los tuyos, mi empatía y mi envidia, mi decepción, mis puños, mi muerte, tu libertad, mi respeto, mis llantos de debilidad, mi pobreza de espíritu, mis obsesiones, tus elecciones, el azar, las pulsiones, la imaginación, las necesidades, la realidad, mis bajones, tu victoria...para, quizás, esta noche, comenzar a tragármelos todos, uno a uno, poco a poco...