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jueves, 2 de mayo de 2013

Se Acaba La Vida


Muchas noches no me dejo dormir y espero desde el balcón a que aparezca una luz verde y brillante surcando el cielo, o espero en la cama a que venga cualquiera a acostarse a mi lado. No me dejo dormir aunque esté muriendo de sueño, porque así transgredo todo lo impuesto contra lo que inhumanamente lucho, para sentirme libre, fuerte y único. En esa lucha nace una de mis enfermedades, que, cuando el cuerpo no resiste, se manifiesta como náuseas, vértigos, vómitos y mareos. No me siento a gusto siendo fluido, dejándome llevar por los sitios por donde no quiero ir, pero es difícil romper la piedra a fuerza de falanges, de puñetazos, y el ímpetu de las aguas frenéticas que recorren entre esos muros de piedra, me arrastra cegado e impasible hacia la muerte, sin apenas dejarme apear por semanas, sin dejarme disfrutar del sabor de un café y del humo que envuelve las palabras que escribo. Hoy lo tengo, hoy estoy quieto y escribo, pero en toda esa vorágine pienso cuando, mañana, no pueda despertar al placer de no estar ligado al tiempo, a la norma, al cuerpo débil, a la enfermedad, a la obligación, a los modales, a la ansiedad y a la prisa. Muchas veces no me dejo dormir y me mantengo despierto, como adorando mis propios pensamientos, como si nunca hubiera un mañana para seguir pensando y escribiendo, porque sé que, tras un ahogo tonto, se acaba la vida.

lunes, 18 de marzo de 2013

Espero Del Futuro


Sí que creo que puedan existir varias estructuras en el origen, es decir, más de un origen posible, con lo que las posibilidades aumentan y crecen en diversidad. Pero sobre todo creo en los locos que proponen cosas nuevas, tanto como hasta romper la línea que separa la cordura del delirio. Pero estoy triste…lo estoy por tener que dejar a un lado el pensamiento libre, por tener que dejar de tocarte, de sentir ese placer tan grato que intento separar de mí pero que es tan yo que separarlo es como arrancarme un brazo o cortarme el pelo. Y como ves dejo por delante un futuro abierto: una prótesis o esperar a que crezca largo de nuevo. Pero hoy debo empezar a olvidarte. Pensar en firme es más complicado hoy que tengo la mente, el pensamiento, más escindidos. Si me dejo llevar, apretaría el bolígrafo contra el papel rayando rayas que simularan palabras hasta agotar la tinta, pero me contengo, porque aún hay futuro. Ninguna piedra grande me hará cambiar el camino, sólo, quizás, pararme más a menudo para descansar el esguince o la torcedura. Y cualquier camino es bueno cuando la brújula no falla.

domingo, 14 de octubre de 2012

Días Y Días


Hay días en los que no sirvo. Son días en los que los ojos no me funcionan a la misma distancia a la que ayer me funcionaban. Hay días en los que no le mando órdenes a mi brazo y él sale despedido, incontrolado. Días en los que el corazón se distrae y late en fragmentos de tiempo con ritmo distinto, también independiente. Y me pregunto qué es lo que me pasaba en el resto de días en los que estaba de otro modo, amo de mi mismo, alegre, simpático y abierto a mis errores. Si ayer me podían entender hoy ya estoy guardando silencio porque me encuentro raro, porque los volveré locos. Hay días en los que todo es un fuego de artificio y cada color va por su lado. Pero en todos los días, incluso en el más malo, hay algo, incluso una lágrima, ¿por qué no? Llorar también es de hombres, pues: ¿no es el dolor también de los hombres? Hay días, como hoy, días malos, en los que no hay idea buena, ni gesto curioso, ni deseo. Hay días en los que salgo corriendo justo después de caer dormido, tan profundo tan afuera, tan rápido tan lento. Pero siempre hay algo, rápido, de un segundo, que hace retornar mi equilibrio: seis grillos y el silencio negro de fondo, la quietud, una mosca (ya de las últimas)...Tiene que haber días en los que no se consiga nada y mejor si se es ambicioso, acostumbrados a cumplir con algo todos los días, días en los que te olvidas un poco de quién eres: también somos sufridores y el dolor está ahí también, en el cuerpo. Cuando parece que nada sirve, nada, siempre hay algo que te devuelve la esperanza: sólo hay que creer en ello, ese es el precio. Siempre fallará algo pero siempre existe un remedio, sólo hay que buscarlo y darle tiempo.

martes, 3 de julio de 2012

Pero También Hay Noches


Pero también hay noches en las que me permito soñar despacio, en las que aún confundo oscuridad y brillo porque vienen cogidas de la mano, y yo las observo de cerca, y me lo permiten. Todaví­a hay noches en las que me permito fallar porque ya he conseguido mucho durante el dí­a. Noches en las que empiezo a soñar durmiendo haciéndolo después de haber soñado despierto. Puedo verla a ella y no temerla, acariciarla y besarla aún sintiéndome demasiado humano por ello. Puedo además creer que puedo, algunas noches. Que hoy lo que ha cambiado es un trabajo hecho, ni tan siquiera un trabajo bien hecho...