jueves, 20 de agosto de 2026

MOSQUERUELA

 

…Desnudo. Desnudo atravesé la pesada puerta de madera que daba paso a la noche. Salí fuera. Me adentré sin miedo entre los árboles, y, cuando se abrió un claro en el bosque, cuando tuve frente a mí a la Dama de la Noche, grité como loco todas mis desventuras. La luna pareció agrietarse y, posteriormente, disolverse frente a mi fuego…Había matado a la luna y, contra mí mismo, me había convertido en el más solitario errante.

 

Cuando desperté no se movía nada en la cuadra, en la casa. Pero oía fuera a la cigarra. Entonces, ¿es de noche o de día? ¿Cuándo canta el grillo y cuándo la cigarra? Ensimismado y absurdo, encendí una cafetera y un pitillo, y después de despedirme de lo que tanto había amado, calcé la montura a Lázaro y salí dispuesto a no volver.

 

Pasaron entre tres u once días, no me quedaba muy claro. La única meta: ascender la montaña, ni tan siquiera su cima. Estaba tan desesperado que ya no me importaba llegar arriba, sólo el camino. Así, llegué a lo más alto sin tampoco haber pensado en el trayecto. O demasiado bueno o muy vacío…pero llegué, dondequiera que fuese, inhóspito, intranquilo, frío: Pueblo de montaña, montaña fértil e iluminada por los rayos de la noche. Arribé, quizás por el norte, y tras pasar un portal que llamaban de San Roque, caí rendido, exhausto, a los pies de algún sitio.

Me despertó la alondra, o tal vez el canto de una sirena, pues, tras mis párpados, como si fuera la magia más pura, apareció ella…

Dicen que tras la muerte se continúa, y yo doy fe de ello: cuando me entregué a la muerte, Lidia me aupó completo y me trajo de nuevo a la vida…

Me desperté en su cama y todo olía a canela: las sábanas, el aire, los libros, las puertas…A mí me seducía el silencio, y a Lidia: el jolgorio, el ruido, salir y las puertas...¡Salgamos a atravesarlas! ¡Vamos a recorrer el pueblo! ¡Al mercado, al lavadero y hasta La Portera donde a beber nos reunamos!

 En círculo y tirado del brazo cual niño que no quiere ir a la escuela, recorrimos los portales, las puertas: Teruel, Postigo, Hospital y San Cristóbal. Agotado, me senté en el suelo dispuesto a no seguir…¡Pues menos mal que sólo son cinco de siete las que el tiempo respeta! -dijo Lidia con toda su entereza-.

 

…Para albergar a los emigrados o para abrigar a los que se quedan. Levantaron muros, piedras. Creyeron que en un vacío crecería una fortaleza, y así fue: ¡Mosqueruela! Dos, tres…hasta siete siglos trabajando para levantar y mantener siete portales durante los siete días de la semana, con siete horas de luz y siete hasta que se apagara.

Ahora ya sé que algo me ilumina, que alguien me guía: desperté del sueño a la realidad de la vida. Vine aquí huyendo del dolor, arrastrado. Fueron las estrellas o un destino soñado. No merezco lo que recibo, porque: amor, viento y tierra, piedra y naturaleza, vida que vuela, cactus y rosaledas, agua escondida, asfalto inclinado, son más de lo que pretendo, son más de lo que mereciera…

lunes, 25 de mayo de 2026

Trece Años

 Del primer momento queda poco. Tal vez algún recuerdo engañoso, pero buenos recuerdos intentando borrar los difíciles. Construido. Algo más experimentado. Satisfecho. ¿Qué me puso aquí? Todavía sigo sin saberlo. Buscador de respuestas. ¿Algo de lo que has hecho en tu vida, ha merecido la pena? Prácticamente todo. Hasta lo malo. Peón y feriante, payaso de jerifaltes, tenía que aprender a enfrentarme...a mí mismo. Regalos cientos, a manos abiertas: algunos en forma de diamante. Agradecido, que es lo mínimo. Me abrazó una tierra seca, de calor y frío extremos. Cambié a alguien, y quizás eso sea lo mínimo. Lo más importante: me cambié a mi mismo. Mistificado, tatuado, llorado, ninguneado, me sentí cualquier otro. Agradecido. Porque se difuminó la mentira y creció una verdad temerosa, pero verdad: la que buscaba, casi la de verdad. Y otra vida. Incluso casi convencido de haberla vencido y pasado por encima. No puedo pedir más a un espacio de tres transformado a decenas de dimensiones, más allá de la ciencia, siempre en mi origen. En uno. Y más maestros inesperados. Los mejores. Casas pequeñas y casas grandes, incluso terrenos, kilométricos. Ver nacer un tomate, una patata. Volver a lo más pequeño me ha hecho más grande: todavía hay que comprenderlo. No quisiera acabarlo nunca porque entiendo el aprecio: ahora queda entender si es sólo porque lo pierdo...

jueves, 15 de mayo de 2025

Tiempo De Silencio

 Agradecido, por cada una de las sensaciones que he vivido, pero me temo que no hemos comprendido todo el misterio. He sentido el dolor, la pérdida, el vacío, tal vez más a través del resto; y me queda la duda si hemos podido crecer a través de ellos. Temo que sigo dividiendo lo personal de los otros, sin convencerme por completo que no existía división. Me he perdido buscando mis romances, mis luchas, y he descuidado las comunes. Pero en la suma estoy agradecido. Por los aprendizajes, por las posibilidades. Por esos cortos momentos de sentirme libre, sin ataduras, sin responsabilidades. No se si he cumplido, tengo la sensación de haber crecido. Quisiera pensar que he generado más vida que muerte, que he cometido más aciertos que errores; que los errores se han adecuado a una medida aceptable para poder aprender de ellos con el menor daño posible. Que volvería por supuesto, después de un corto o largo descanso, que admito la dificultad de ser humano, la responsabilidad, el esfuerzo, pero la recompensa. Que hoy no se para qué volvería porque tampoco sigo teniendo claro para qué vine, que tal vez ahora, en este tiempo de silencio, descubra mis respuestas, porque ahí están, casi siempre tan escondidas, las jodidas, las, hoy para mi, tan necesarias respuestas...

martes, 3 de septiembre de 2024

Cuando Nos Llevan

 Que se vaya tanta gente importante, o que se los lleven, me preocupa. Entiendo su amor por la belleza igual al mío...y ¿por qué debería ser yo más puro? Tampoco nos llevarán por una piedra o un desequilibrio, sino por la suma de montañas o un gran desorden, o eso quiero creer, porque al final he creído más en esto que al principio: mis expectativas fueron quizás ninguna. Debería admitir la multitud de sabores, incluso los que nos transportan. También los brillos, hasta los Inteligentes. Qué decir de los sobreesfuerzos que han hecho que se yergan bastos imperios dedicados a lo desconocido. Por lo que ha subido tanto como por lo que se ha adentrado hasta lo inimaginable. La explosión controlada y el fuego lento al que se cocina el cocido maragato. O los fractales del brocoli, la paciencia y la genética que produce tal o cual vegetal (y dios en ellos), el graznido de la rapaz, el automatismo del bosque. Las dudas perennes del hombre y los filósofos perdidos en busca de sentidos, los suyos propios, o los grandes autores que hacen más grande todo. Sí, no se puede tener miedo a morir cuando he aspirado cada jugo hasta que me lo he permitido, que si alguien potente me preguntara alguna vez: creo que seguiría hasta caer disuelto por mis propios ácidos...el sentimiento contrario es fruto de lo de fuera y del cansancio...

jueves, 28 de octubre de 2021

HÁGASE CONSTAR DONDE PRECISE

 

Quisiera poseer la Verdad sólo para evitar sentir el Vacío que deja la confrontación y el conflicto, además de para caminar despacio, plácidamente, sin la sensación de que queda Todo por aprender. Quizás sea una de las caras del prisma a través de la cual pueda contemplar la vida: el punto omega, el infinito, al que parece que deberíamos tender, llegará derrota tras derrota. Se trata de pequeñas guerras, y gracias que no sean demasiado grandes como para permanecer ocultos más de treinta años en una cárcel autoinflingida. Por un lado hablamos de disparar a un hermano, al Otro, que, cegados por el odio pero siempre por nuestras propias inseguridades, vemos como Enemigo porque estamos cegados: No dispares contra el otro que mañana podría facilitar tu propia salvación, o bien ser el hombre que comparta a tu hija y que tanto bien le puede hacer o ser la mujer que limpie tu inquina. No se si me explico, y creo que ya he explicado el otro lado. Creceremos más y mejor cuando nos veamos en el Otro a nosotros mismos, cuando aprendamos a dar sin esperar nada a cambio, cuando obrar de la mejor manera posible sea el principal de nuestros retos. Empatía es ponerse en el lugar del otro, ser el otro.

Si el respeto, la educación y la paciencia fueran valores recios, estoicos y primordiales en nosotros, la confrontación sería un concepto lejano y, en el mejor de los casos, una herramienta para el aprendizaje. Cuando no existen ni se conocen éstos, nos convertimos en ideales e ignorantes peones de guerra.

No puedo o no debo buscar excusas para mis errores pues ellos me definen como persona y permiten mi mejora, y quisiera poseer la Verdad, pero poseemos algo más profundo: el perdón, el agradecimiento, la voluntad, el crecimiento personal. Deja que los errores trasciendan, analízalos y ámalos, no los dejes que sólo se queden en la garganta pues, en gargantas no trabajadas, todo error transformado en palabra es un puñal de guerra.

Pedimos atenciones a los demás los que nos desatendemos, suena incongruente, pero es una realidad muy posible, y además exigimos la mejor de las ayudas pensando que el dinero es suficiente por cambio: el dinero no vale nada, y, a veces, no vale para nada más que para comprar la mentira. Agradece el humano esfuerzo del otro, ten paciencia, escucha y acepta que el primer esfuerzo debería venir del que pide ayuda. No impongas tu verdad egoísta y busca la Verdad con el de enfrente.

Yo no descanso porque tú sigues en lucha y sólo se duerme en silencio. Yo no descanso porque sigues amando tu verdad solitaria y no buscas la Nuestra, porque gastas tu tiempo en proteger tus castillos de papel y pretendes incendiar las murallas del resto. No descanso porque los desfases son tremendos, porque chillan demasiado los ignorantes y porque los sabios siempre guardan silencio. Algunos, como yo, dispersos, miramos perplejos hacia ambos lados del camino preguntándonos cómo podemos llegar a hacerlo mejor y ser mejores...

viernes, 28 de agosto de 2020

El Juego De Dios

 Es difícil obtener paciencia cuando ya no queda, cuando se exige una y otra vez y acude durante demasiado tiempo. Busco en esos pozos milagrosos, también en los de las artes, intentando encontrar pequeñas gotas de sustancia fluorescente. Pelear en solitario es más complicado, pelear contra el sistema es casi imposible, pelear contra uno mismo podría ser un error. Aprieta en el vientre, así, como la muerte, y tal vez sólo la idea recia, el ímpetu por cumplir la llamada, la que pocos saben escuchar, sea el camino. Y el camino es arduo, a veces incongruente, y las alternativas pueden no llevar a ningún buen sitio. O tal vez sacar a la luz todas las cartas y sumarlas todas y no sólo tener pendientes las flojas; sumarlas todas: y saber que la vida no era vivir, sino luchar; disfrutar, sino pelear; vencer sino crecer. Quizás un juego demasiado complejo como para que sea de niños, tan grande como para parecer absurdo...

domingo, 7 de junio de 2020

El Temazcal (La Habitación De Los Espejos)



Tras el humo aparecieron
Todos mis errores:
Los pequeños, los enormes.
Los que maté:
Desde el más pequeño
Hasta el más grande.
Los que herí y nunca curaron,
Los que dañé y nunca sanaron.
Vino quien olvidé y me esperaba,
Quien prometí y me aguardaba.
Los que chafé y no les di tiempo
Ni a revolverse,
Los que pisé y no caí
Ni en volverme.
Los que ignoré por orgullo
Los que insulté por capullo.
Los que mentí por miedo
Los que confundí por ego.
Los que enamoré por altanería
Los que convencí por palabrería.
Los que odié por tramposos
Los que temí por poderosos.
Ignorante de mí pues
Todos son mi espejo y
En todos veo mi reflejo...

viernes, 27 de marzo de 2020

EL VALOR DE LA CUARTA DIMENSIÓN




Quisiera, porque no soy capaz,
Trascender a la mente y al cuerpo,
[Sobre todo al miedo,]
Y poseer el símbolo mágico
O el objeto metafísico
Que me otorgue valor;
Con él subir al cielo,
Perder el temor,
Y ver la vida desde lejos.
Ahora, que lo pierdo todo,
Lo echo de menos y aprecio,
Porque ya no veo,
Ni con orden siento ni pienso.
Débil, más flojo
Que el humo efímero
Soy menos que el solitario muerto.
Tan nada valgo
O tan sutil valemos.
Quizás naciera mirando
Hacia otro lado, ignorando
La fuerza de esta dimensión,
Pero llanto, duda o tensión
Me han hecho caer y subir más alto.
Estaba todo aquí
Cerca, al alcance de mi mano,
Y por orgullo, miedo o pánico
No he sabido atraparlo.
No lo dejes escapar y ofrécelo
Que la mejor manera de poder,
De ascender y curarlo,
Es entregándolo…

jueves, 19 de marzo de 2020

La Gran Cadena Invisible Que Sostiene Al Mundo

Los profetas están hundidos 
Y paseamos el resto perdidos
Con el ceño fruncido. 
Ansío el ignorante abrazo
Que entorno no mira receloso,
Los saltos, los brincos. 
¿Quién decide cuándo sonrío?
¿Quién decide mi camino?
Todos unidos 
Lo tenemos delante brillando
Y no lo vemos y sólo 
Ausencia y silencio sentimos.
Me difumino, vapor de hielo y miedo, 
No tengo fuerzas ni para mentir
Ni para salir a la calle
Donde mis hermanos ansían 
El abrazo que yo ansío. 
No son los brazos, ni el cuerpo, 
Ni las palabras ni los gestos,
Sino algo que no sabemos ni entendemos.
Los religiosos están de luto,
Siempre muriendo, 
Y los buscadores perdidos
Sin saber comprenderlo. 
¿Quién decide cuándo fluyo?
¿Quién decide cuándo crezco?
Mientras, los pájaros silban
Y crecen pacíficas las flores, 
Ausentes de todo, en otro sitio,
Cumpliendo su instinto;
Samsara invertido
Pues explican a los dioses
Y a los poderosos
El por qué hemos venido.
Buen momento para ser pequeño,
Bicho, flor, ave o perro
Ausentes de miedo
Felices de seguir viviendo...

martes, 9 de julio de 2019

La Potencia De Dios


Fluimos entre los vapores emanados del campo, de sus flores, de sus plantas, de sus árboles, naturales como las hadas o los duendes, tan de mentira como nosotros mismos, espectros de luz en cuerpos torpes, y nos relacionamos entre nosotros sin percibir la fuerza ni los colores. Estamos Todos juntos en el mismo sitio desconocido, milagroso, oculto, fluimos por los estímulos que no vemos: una realidad aparte. No se ve porque no podemos, pero hay ojos en todos los poros porque podemos: quietos, estando quietos, y sobre todo queriendo. El bloqueo es la ignorancia de no querer, lo enseñado por los ignorantes, que no saben más porque no pueden o no quieren. Somos caminantes erráticos en las sendas de los que dicen ser poderosos, cuando el poder está en cada uno de nosotros. Somos dioses ignorantes, tesoros en bruto sin limpiar de escoria, magia sin truco, luz sin sombra. Por el fenómeno de la resonancia nos conectamos a la ascensión, vibramos alto, y el que mueve primero, quizás el resto, parecemos quietos. Es grande ser sonido, respirar con la luna y las estrellas al mismo tiempo, animar a los árboles o verlo al completo con la vista del pájaro. No les deseo menos que brillen conmigo y a mi lado, porque ellos no quieren menos, porque su propio bien es el mío. El fundamento no se escribe, deja el cerebro férreo, sin interpretación, sin juicio, unido a una fuente indescriptible autoalimentada, inconsciente de sí misma por necesidad...

sábado, 8 de junio de 2019

A Seguir Buscando

Algo funciona bien cuando hay más tiempo para oler que para suspirar, cuando el sol brilla en pequeños cuantos de purpurina, cuando la música se desliza más densa que el aire. Algo funciona bien cuando no importa morir porque lo malo ya ha pasado y el bien y el placer son tan grandes que lo inundan todo. Sí, hermano, la crítica es buena: la soledad no es lo mismo que estar solo. Yo ahora callo y observo, para poder ofrecerme mejor mañana. Estoy tomando fuerza, captando energías de todos los sitios del planeta. Hoy todo se para, y mañana saldremos a las estrellas a seguir buscando...

domingo, 13 de mayo de 2018

Cuando Nos Juntamos

Brilla el púrpura en la copa               
chispa rojo pica boca.                        
Y sonrío y te miro                             
y me miras y alucino.                        
Hablamos y pienso                            
piensas y volamos.                            
Dejamos de ser rocas                        
como el vino fluimos                        
tan livianos                                        
tan vívidos                                        
tan líquidos                                       
tan humanos.                                     
Nos dejamos llevar                           
nos abrazamos                                   
con amor, sin guerra,                         
en paz como hermanos.                     
Bebemos, bebamos                           
que somos aire                                  
que somos fruta,                               
que somos mejores    
            
cuando nos juntamos.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Grandes Inteligencias En Sentidos Opuestos


No entiendo cómo pueden existir a la vez sectores de la sociedad que inviertan muchísimo tiempo estudiando para hacer el bien, para intentar sanar, para hacer más felices al resto o hacerlos sonreír (sector donde me gustaría pensar que me encuentro), y otros sectores que se dediquen a estudiar para todo lo contrario: para reírse de los demás, para robar el dinero a los que pagan debidamente sus deudas, para pleitear contra los pacifistas, para hacer sufrir sin motivo alguno...y es que cuando intento ver el mundo positivo, como mis inteligentes padres me lo enseñaron, hay algo que me explota dentro y me da rabia por lo diferente que lo veo. Y es que irme hacia el otro lado me da más rabia todavía, porque no quiero ser uno de ellos, no quiero robar porque soy feliz con lo más mínimo y peleo con legalidad para realizar mis sueños más caros, porque soy feliz haciendo el bien, ayudando al otro y no ahogándolo en sus miserias, porque agradezco los pequeños gestos e intento devolver algo más de lo que recibo, porque no me puedo quejar de mi mundo si hago todo lo que puedo para que sea bueno. Sigo sin entenderos, tampoco entiendo cómo malgastáis vuestra tremenda inteligencia en hacer daño, pues la misma, dada la vuelta, os haría ricos a costa de vosotros mismos y no del resto. No soy yo quien va a cambiaros, mi trabajo está hecho, para labrar mi paz y mi armonía, soy pacifista, no libro absurdas guerras, la mía conmigo mismo y los míos, suerte en las vuestras.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Más Puntos De Mira


No se en qué esquina del cerebro meterlo para que no duela ahora que ya no vengo por este Bar De Las Palabras a vomitarlo. Soy más mayor y más místico, y comprendo y respiro y espero. Duele menos pero es real como el dolor y más real que dios. Es por el pensamiento obsesivo que devora tanto para lo que es verdad como para lo que es mentira; y es tal vez la verdad lo que más me perfora porque no puede cambiarse, no puedo cambiarte y sólo puedo cambiar yo. Contra tus verdades no hay guerras vencibles y no quiero mentirme. Temo tus vuelos y tus vuelcos, los de ayer, los de mañana, porque no tengo hormigón ni acero, porque tardo años en ascender al aire, porque mis recuerdos están hechos de piel de recién nacido. Hay guerra y no disparo. Viene conmigo pero a mi lado, no dentro, porque estoy creciendo, y aunque miro de soslayo algún día miraré al centro y espero entonces tener más de dos maneras de verlo...

sábado, 2 de julio de 2016

Un Agujero


A veces me pesan las piernas y me oprime el corazón; a veces me quedo el último de la carrera y os veo allá delante, rápidos, decididos, sin dudas...y claudico. A veces no soy nadie, no decido, soy peor que el niño, loco aislado que habla y piensa solo. A veces solo encajo derrotas y los valores se vuelven contra mi, cuando os veo escapando juntos a lo oscuro donde nadie más sabe, donde no se, donde todos saben pero niegan saber, menos yo. Tantas veces no veo y algunas menos no quiero saber, pero sobre todo ignoro lo que hacen los que creo como yo pero ninguno conmigo comparte. Metafísico descifro los lazos, quizás engañándome, que acaban por soltarme por completo de lo que espero. Tan aislado que no se, que os veo de mentira, que me invento, que lo cuento y mi relato es de fantasía, de locura. Que a veces cargo lo que nadie más carga porque ya desde el principio acordaron descargar tras el borrón y la nueva cuenta; porque yo, autista, sigo trazando cuentas. Que tal vez vuestras verdades no las corresponda, que las mías son tan sólo mías, que estamos en sitios distintos. Es complicado unidos y en caminos paralelos estamos lejos de tener lo mismo. Quizás no haya bala pero sigue habiendo un agujero...

martes, 5 de abril de 2016

PRESENTES OCULTOS




Triste presente
Cuando el pasado vuelve
Muerde y duele.
Triste verdad
Cuando dices que fue
Y continúa porque quieres.
Tristes diferencias
Que ignoramos que lo son
Y no nos encuentran.
Tristes enigmas que no descifro
Que me mienten
Que elevan muros
Que nos dividen
Por mantener escondido
En mi debilidad
Tu júbilo.

miércoles, 29 de julio de 2015

Líneas De Fractura


Me descubro desnudo ante ti, mi dios, mi juez, mi verdugo, sin dobleces, sin mentiras, sin escudos. Y no puedo negarte mis pecados, mis males... Te miro, piedra egregia, sin fallos, sin miedos, y cualquiera de tus lados son esquirlas, alambres electrificados. Todas mis palabras serán esquivadas, estoy perdido, estoy perdiendo, porque allá donde falle habrá un calambre de vuelta; no puedo ganar con quien no tiene nada que perder. Así, pluma en mano, me defiendo contra el fuego de tu disparo, todavía hiriente en mi memoria, entrañas revueltas y olor a hierro, rezongándote con mis simplezas y con mis sueños. Así, con el humo de la derrota me defiendo, sin herir, buscando el agujero, alejándome de la muerte y acercándome a la profundidad de la glotis. Femenino, alocado, niño, meto en un bote de espárragos mi odio, tu pasado, tus deseos, mi vergüenza, mis pulmones, los tuyos, mi empatía y mi envidia, mi decepción, mis puños, mi muerte, tu libertad, mi respeto, mis llantos de debilidad, mi pobreza de espíritu, mis obsesiones, tus elecciones, el azar, las pulsiones, la imaginación, las necesidades, la realidad, mis bajones, tu victoria...para, quizás, esta noche, comenzar a tragármelos todos, uno a uno, poco a poco...

sábado, 20 de junio de 2015

El Otro


Estoy detrás de la barrera. Miro y observo cómo el animal inviste y cómo el corredor lo engaña. Casi siempre el animal se enfurece, pierde; otras veces pincha a quien se mueve, a quien se duerme. Ahora el animal se acerca a la barrera y parece que me mira. Yo creo que sí, pero igual no. Le temo, es más fuerte que yo. Podría saltar a la arena y acariciarle entre los cuernos, lo he hecho otras veces; algunas he salido perdiendo. Podría también salir a driblar con cintura y jugar con mis movimientos, o desnudarme el pecho, agarrarme a su cuello y estrujarlo hasta que uno de los dos acabe muerto. No se quién soy, no se qué quiero. Tal vez la muerte sea el remedio y no un duelo, es una forma de verlo. Muchas veces prefiero mirar agazapado que no morir en un intento; tantas otras puedo arrepentirme de no vencer por no salir al ruedo. Soy el otro siempre, porque puedo serlo; de papel, de cartón, de piedra, de gasolina, poderosa agua en el desierto. El otro y yo estamos muriendo, pero quiero despedirme por lo más alto, satisfecho, metiendo un gol al final acabando así el partido. Y si queda camino que quede sólo un recuerdo, cualquier otro, de cuando me quedé quieto y las musas movieron por mi los hilos, de cuando quise mover los hilos y todos bailaban a mi ritmo, de cómo todos seguían bailando y yo me fui a seguir caminando el camino a tu lado...

domingo, 7 de junio de 2015

El Ascenso A La Montaña


Quisiera ser infinito ahora que las voces anuncian el fin, ahora que siento a dios tan cerca. Soy un fuego ardiendo en un deseo de un recuerdo, mil deseos. Peleo contra mí mismo por algo de fuera, cosa que hace tiempo que no sucedía; y estoy contento porque eres tú, mi simple complejo, mi dolor, mi reto, mi fin. Has sido y no te lo he dicho, eres tú y temo decírtelo, eres tú y te lo debo, por arder en tu siempre con mi ahora. Ahora, que lato arrítmico y loco y borracho, es cuanto más vale y es cuando peor lo digo, porque sólo se hablar de lo mismo, mi tremendo discurso de magias y laberintos. No te digo gracias, te digo dale, trepa, sube, sufre, siente, sueña. Qué de mierda son las palabras cuando deben decir la verdad, alabar un nombre que no es el mío, abrir otros ojos, resistir otro corazón, besar tus labios. Me voy contigo con todo, con el pensamiento cuando no estás, con el cuerpo cuando no estás, con todo cuando no estás. Quisiera decírtelo sin decirlo, tan en silencio, bajito, y te espero tras cada sombra que me creo, tras cada momento que vivo, en todas las cosas que vivo. Me pierdo entre mis miedos, entre mis drogas, ante mis muros que te enfrían y alejan; pero soy también un fuerte pequeño, un duendecillo guerrero, un silencio, el nuestro. No se hacerlo, ya lo sabes, vas deprisa, yo lo entiendo, subiste arriba tantas veces que ya no es ilusión sino recuerdo. Aquí debajo queda mineral y escoria, quizás debamos seguir distinguiendo...

jueves, 28 de mayo de 2015

Una Vida Por Un Segundo

Permíteme que, de nuevo, vuelva a ser frío, que me quede quieto, que ascienda hasta arriba para verlo todo parado, como mío, que nos vea juntos, que nos experimente, para sentir que, por otra vez, fui humano. Déjame ser de bronce para que envidie mis manos cuando me tocas, porque me las vuelves de cera blanda de pintura. Déjame intentarlo y decirlo y que me equivoque, porque, como el sabio dice, no hay palabras para describirlo. Envidio. Envidio tus pasos porque no son míos, y tus calcetines de colores, tus labios que rielan, que me rielan el cuerpo mío de mentira, que se esfuma, que me tira, que me deja. Permíteme, esperanza, anhelo, sueño, que odie tu larga vida por quedarte despierta mientras yo caigo rendido, por dormir con la paz del niño, por besarme con los ojos perfectos, por oler, por abrazarme con otras partes que no sean los  brazos, por abrazarme desde la distancia. Déjame que te sienta como nadie, como el más ladrón de los ladrones, déjame que te robe hasta el alma, que te aspire, para ser por una vez lo que nunca pude. Nos envidio, desde allí arriba, tan cogidos, cogiendo, rezando oraciones a un dios nuestro, sólo nuestro, sólo tuyo, por vernos sudar la risa como jamás nadie supo. Ahora, cada segundo que respiro mi pobreza, sonrío como el dios que soy a través de tu cuerpo; ahora, que me repito más que el loco empeñado en bucle, permíteme que me equivoque y que sea como todo aquel que envidio, aparentemente feliz, profundamente satisfecho y seguro; también yo alcancé mi norte al sentir en mi garganta tu aliento, que ahora ya es el mío. Y ya se me acaban las palabras, que tampoco soy infinito, ni estudiado, ni leído, ya sabes, más bien un ratico de cada eternidad. Y regálame tu eternidad para hacer de este paso de mis años algo más que un simple paso por haberte tenido un poquito...